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GRUPO DE DUELO CRISTIANO PARA EL DUELO POR LA PÉRDIDA DE UN HIJO O UNA HIJA
Donde abundó el dolor sobreabundó Su amor
Queridos padres,La pérdida de un hijo, o de una hija, es la experiencia más dolorosa que una madre o un padre puede experimentar. Las personas que hemos pasado por esto lo sabemos muy bien. Nos sentimos como envueltos en un inmenso torbellino de preguntas sin respuesta, con la impresión de ser lanzados con fuerza a una atmósfera de confusión, que casi raya la locura. Sufrimos un golpe tan fuerte que, si no fuera por la fe y el consuelo que Dios pone en nuestro corazón, desmayaríamos. Esto es lo único que nos sostiene y nos ayuda a seguir hacia adelante.
Si piensas que tu vida ya no tiene sentido porque has perdido a tu hijo o a tu hija, si has perdido la ilusión por todo, si te sientes frágil y sin fuerzas,…déjanos decirte que ante esta fragilidad y dolor podemos ser revestidos de consuelo, amor y fortaleza; y poder sentir paz en medio de la tormenta. Sí, esto puede ser posible. Podemos ser como esa Flor de nieve (Edelweiss), que aparenta fragilidad pero que en realidad es un símbolo de valor y fortaleza. El secreto de edelweiss está en que no es una flor, sino muchas florecitas pequeñas tan estrechamente unidas que parecen una sola. Esa unión las hace más fuertes ante los fenómenos climatológicos adversos. Además, esas flores están revestidas con una capa especial que las protege de las heladas y de las altas temperaturas a las que están expuestas. Nosotros nos podemos sentir como esas flores: unidos por una misma experiencia; unidos para darnos aliento y fortaleza, para no sentirnos solos con nuestro dolor; confiados en que hay Alguien que nos cubre con su amor y nos ayuda a resistir las tempestades de nuestra alma. De forma similar a la protección especial que cubre la flor, nosotros también somos protegidos, y a su vez consolados por un manto muy especial: el Amor de nuestro Señor Jesús.
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Reflexiones
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DAVID Y ABSALÓN
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