CUANDO HAY QUE DECIR ADIÓS

29.12.2012 20:56

 


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CUANDO HAY QUE DECIR ADIÓS
Estamos gastando los últimos días que quedan de este año, y una vez mas, los propósitos, y las buenas intenciones están presentes en nuestras vidas. Pero no solo decimos adiós al año cronológico, sino que hay circunstancias que nos indican que tenemos que decirle adiós, a otras muchas cosas, que han tenido un valor esencial en nuestras vidas.
Al mirar atrás, sin deseos de volver al pasado, vemos cuantas orfandades nos han traído los años por los que pasamos, y no me refiero solamente a ser huérfano de padres, sino de mucha mas familia, incluso de la que llamamos familia espiritual, que tantas veces hemos agradecido por ser el bálsamo mas saludable ante las perdidas de la familia física. A veces tenemos que decir adiós a posesiones (no materiales) que hemos usado debidamente buscando el beneficio de otros. Decir adiós con dolor de desgarro a grupos, actividades, y al uso de talentos, dones, y actitudes, que hemos desarrollado con años para usarlos debidamente.
Decir adiós nunca es fácil, si en la despedida hay afectos, o amores compartidos, si hay nexos comunes, si la empatía se hace realidad, y llegas a llorar con los que lloran y reír con los que ríen…Si tu vida forma parte de otras vidas y esas vidas están enquistadas en la tuya, y en cirugía traumática, y sin ningún tipo de anestésico te arrancan, de forma insensible, y llena de intereses muy personales. Te parece que vas a morir de real tristeza, y lo que es peor, intentando aparentar que nada te duele, y que tu coraza es tan dura que nada puede afectarte.
Otro año mas que se suma a tantos otros ya superados, y que de nuevo nos lleva a la afirmación hebrea: Ebben Hezer, ( Piedra de Ayuda). Por que hasta aquí Adonai fue nuestra Piedra de Ayuda, y sabemos que va a seguir siéndolo: desde ahora, y para siempre…Otro año de propósitos, de intenciones, y para algunos como yo, de mas corto recorrido, por que los años se acortan y las fuerzas también, pero aun en el intenso esfuerzo de resistir con la seguridad de Su Shekinat (Presencia), y reconocer que siempre va a ser Piedra de Ayuda (Ebben Hezer)
Pero a veces mas que un adiós, es algo superior, algo mas cercano a la Voluntad de Dios y es negarnos otra vez, aunque sintamos el dolor mencionado, y el estupor nos haga llegar a interrogar ¿ Por que? Y ese por que es solo una afirmación de obediencia incondicional, una actitud que con toda sinceridad nos fue dada por nuestro Salvador. Lucas: 9:23 : Y decía a TODOS: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame. Mas que el adiós es el negarnos, a lo que podría ser fácil, y además nos haría tener una vida superficial, tan fácil de vivir, donde priman las apariencias, los reconocimientos, las adulaciones y esas cosas tan humanas, pero que forman el paquete de cosas a negarnos. Nunca fuimos engañados, fuimos TODOS advertidos, del precio de seguir al Maestro, Negación y muerte.
En estos días que se van desgranando del calendario de forma inexorable, miro hacia atrás y puedo ver a tanto como he tenido que decir adiós, y si miro hacia delante veo a todo lo que pronto tendré que decirle adiós también, pero con la satisfacción, de haber experimentado en alguna medida, que la obediencia, y el actuar en coherencia con La Palabra de Dios, me lleva un poco mas a experimentar de Su preciosa Shekinat (Presencia) y no por un espacio de tiempo sino para siempre. Mas intensidad en la comunión, pero no pudiendo negar el tremendo dolor que esto lleva consigo. Esa soledad impuesta que yo defino, esa soledad que nuestro Redentor experimento, de forma suprema, e inimaginable en Getsemaní, y allí tuvo que despedirse de Su voluntad, y aceptar, la copa mas amarga que nunca nadie pudo ser capaz de beber, copa de inmundicia de toda una humanidad.
Ante el panorama que nos traerá el nuevo año cronológico, ante lo que nunca podemos preveer, solo me viene La Palabra, y Sus promesas , a las que tengo que asirme como a esa Piedra de Ayuda ( Ebben Hezer). Isaías: 41:10: No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia. Esta preciosa promesa hecha a Israel, se hace extensiva, por que ese es el carácter amoroso, y protector de nuestro Padre. Y aunque de nuevo me sienta mas huérfano, aunque de nuevo parezca que la negación me lleva a la soledad impuesta, se que en medio de todo ese dolor y angustia, Él, me quita el temor, con Su preciosa Shekinat, Él me sostiene para enfrentarme ante lo que parece adverso, y Él me fortalece, me va formando para llegar a ser ciudadano de Su reino, esforzándome, pero Su ayuda es continua, Su sustento perenne, y viene todo de Su propia mano que es la única que imparte real justicia. Su Palabra dice algo especial que para mi siempre ha sido especial, pero en estos momentos, lo declaro : Job: 19:25-26: Yo sé que mi Redentor vive, y al fin se levantará sobre el polvo; y después de deshecha esta mi piel,
En mi carne he de ver a Dios
Nuevos tiempos se presentan delante de todos nosotros, y quiera Dios, que en nuestros nuevos propósitos e intenciones, estén los de aplicarnos Su Palabra y Su Voluntad, por esa razón no quiero concluir sin olvidar esa bendición única que Él mismo enseño a Moisés para que fuera aplicada sobre Su Pueblo. Números: 6:24-26: Adonai te bendiga, y te guarde; Adonai haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; Adonai alce sobre ti su rostro, y ponga en ti Shalom (Paz).
Gonzalo Galán Rico. www.descubriendojuntos.com

 

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